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Lecciones
Sumergirse  La Patada  La Brazada  Flotar  Agarrar La Pared  Nadar Solo
Rotar y Flotar  Respirar y Nadar

 

Sumergirse bajo la Superficie

¡Si un niño cae en el agua antes de saber nadar, puede sobrevivir hasta 2 minutos si sabe aguantar la respiración! 
 
A algunos niños no les gusta el agua en la cara, ó no saben como aguantar la respiración.  Los papás, no se deben  ponerse nerviosos por las técnicas siguientes, sino deben ser firmes y consistentes y  ¡no darse por vencidos!  Aunque su niño al principio no quiera cooperar, con estas actividades, su niño aprenderá técnicas que le salvarán la vida en caso un accidente en el agua, y lo convertirá en un buen nadador.
 
Algunos bebés de hasta 6 meses pueden tener ciertos reflejos automaticos, como el de aspirar aire cuando un soplo de viento les dá en la cara. Usted puede intentar soplarle suavemente en la cara.   Si él abre la boca para aspirar el aire, y despues lo aguanta, entonces usted puede usar ésta técnica con su bebé.  El mejor momento para enseñarles a los bebés a sumergirse es cuando todavía tienen este reflejo.  Después de un rato en el agua, manteniendo la diversión para que el bebé se sienta relajado, sujete al bebé por debajo de los brazos mirando hacia Ud.  Mírelo a los ojos.  Cuente hasta tres para avisarle, sople rápidamente en su cara y obsérvelo aspirar.  Entonces suavemente y con cuidado sumérja al bebé bajo la superficie.  Abrácelo contra su pecho para que el bebé suelte el aire. Esto previene que el bebé trague aire, que  puede provocar  un eructo grande o hasta causarle vómitos.  Límpiele la nariz al bebé para que no entren burbujas de aire en su naricita.  Si al principio el bebé actúa sorprendido o nervioso , distráigalo enseguida con canciones o con un juguete.   Usted no le está haciendo ningún daño a su bebé.  No está manteniendo al bebé bajo la superficie lo  suficiente como para que pueda tragar agua. 
  
Con los bebés más grandes, siéntese en el agua con su bebe, con un recipiente plástico en sus manos, y contando hasta tres (como para avisarle) rocíele agua sobre la cara, y después límpiele la nariz.  Elógielo y aplauda.  Usted verá como el bebé anticipa lo que va a suceder.  Después de repetirlo varias veces, sabrá que tiene que cerrar la boca.  Después de un rato en el agua, manteniendo la diversión para que el bebé se sienta relajado, sujete al bebé por debajo de los brazos mirando hacia Ud.  Mírelo a los ojos.  Cuente hasta tres para avisarle, suavemente y con cuidado sumérja al  bebé bajo la superficie.  Abrácelo contra su pecho para que el bebé suelte el aire. Esto previene que el bebé trague aire, que  puede provocar  un eructo grande o hasta causarle vómitos.  Límpiele la nariz al bebé para que no entren burbujas de aire en su naricita.  Si al principio el bebé actúa sorprendido o nervioso , distráigalo enseguida con canciones o con un juguete.   Usted no le está haciendo ningún daño a su bebé.  No está manteniendo al bebé bajo la superficie lo  suficiente como para que pueda tragar agua. 
 
A medida que su bebé se acostumbre a sumergirse, aumente  el tiempo bajo el agua a cinco segundos.  Tráigalo hacia usted deslizándolo por el agua mientras usted dá un paso hacia atrás.  Guíelo, poniéndole una mano detrás de la cabeza,  hacia otra persona o hacia un juguete.  Anímelo a que él solito ponga su cabeza en el agua y patee y dé brazadas hacia un juguete.  El  bebé se cree que está nadando, ¡y eso es magnífico!

Para niños de más edad, es importante explicarles con paciencia cada paso.
Para niños de más edad, es importante explicarles con paciencia cada paso.
Comience sentándose a la orilla.  Dígale que cuente hasta tres y sumerja un juguete diciéndole al juguete"cierra la boca" y limpiando su cara de agua. Utilice la expresión "cierra la boca", porque los niños no entienden "aguanta la respiración."
Despues, sumerjan juntos sus caras bajo la superficie.  Y entonces los dos deben sumergirse juntos, abriendo los ojos y saludando con las manos uno al otro para mostrarle al niño que el agua no hace daño a los ojos.
Haga ruido cuando sople o escupa.  Límpiense la cara uno al otro.
Pare un dedo como si fuera una vela que el niño  sopla cuando sale del agua.
Si el niño continúa tragando agua, o sus ojos son muy sensibles, use lentes acuáticos o quizás una máscara que le cubra la nariz.
Alargue el tiempo que el niño está bajo la superficie pretendiendo chocar contra la pared mientras tiene su cara en el agua y patea.
Cuando se sienta más relajado bajo la superficie, sus otras habilidades acuáticas también mejorarán. 
Se sentirá orgulloso y contento de estar aprendiendo a nadar.
 



 
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